Categoría: defective-by-design

De hoyos en el sistema, cercos virtuales y cercos militares

Necesitamos volver a las pequeñas comunidades. Donde la gente no se encuentre perdida en los mediocres promedios de las grandes redes donde cabe todo. Allí donde las ideas florecen.

“We need to go back to smaller communities. Where people aren’t lost in the mediocre averages of large networks. That’s where ideas flourish.” The Facebook experiment has failed. Let’s go back.

Combinando esta crítica a FB (no se puede arreglar, es una característica fundamental), con la idea de los “Hoyos en el sistema“, deberíamos comenzar a desarrollar aplicaciones (sí de FB, no hay modo de hacer hoyos en la tierra si no te paras sobre ella, ni de hacer un hoyo a FB más que desde dentro), que acerquen a la gente por acá hacia nuestros sitios y seguir la discusión y la colaboración allí. No al revés, llevando a la gente de nuestros sitios hacia FB porque no hay modo en que puedan aportar nada allí.

Me acerqué a los medios libres después de la derrota llamada #atencazo donde falló la táctica y la estrategia: no se lleva a gente en camiones a donde el cerco ya está tendido, el chiste es romper cercos, no meternos en ellos. En los medios libres encontré el cyberpunk y el sentido de tratar con nuestro arte de abrir oasis en medio del desierto. Así que no lo veo lejos, en que podamos recuperar el dinamismo de los medios, en nuestros sitios en lugar de seguir alimentando la máquina de vender mentiras.

“Mientras Google proactivamente trata de reducir el alcance de estafadores que usan ‪#‎SEO‬ para vendernos basura, Facebook estimula conducta que reduce la calidad de los contenidos de la red en su conjunto”.

While Google actively tries to thwart SEO scamsters, Facebook encourages behavior that reduces the overall quality of content on the network.

https://www.youtube.com/watch?v=EGsuiPlNj3o

¿Donde estás Chava Flores? Para que nos hagan una nueva rola: “¿A qué le tiras cuando sueñas con privacidad Facebookero?

¿Y qué decir de las cuentas que cada rato les bloquean a organizaciones de compañeros? ¡Censura! Se apresuran a exclamar, pero no: está en las condiciones del contrato que firmaron. Eso nos pasa por seguir el camino “fácil” de que cada quién se rasque con sus uñas en lugar de apoyarnos en hacer medios integrados, medios que nos comuniquen, no que nos mediaticen.

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Operaciones básicas con videos para Windows con FFMPEG

Esperando que pueda ser de utilidad para otras compas en la misma situación, comparto como FFMPEG me ayudó a resolver un problema ¡rapidísimo! (mientras que otros programas -incluso de pago- fracasaron miserablemente).

¡Saludos a todos los hackers multiplataforma!

El problema original

Grabar un vídeo de una captura en tiempo real, que se utilizará para una capacitación.

Restricciones: no se puede instalar programas (con el “método” normal de Aceptar, Aceptar, Aceptar…:$) ya que las políticas del dominio no permiten acceso ¡ni siquiera a guardar cosas en Escritorio o Mis documentos! Esta es una restricción muy específica, tal vez tú puedas aprovechar más tu máquina sin restricciones (salvo la de tener Windows instalado ;D).

Vámonos por partes

  1. Grabar el vídeo
  2. Prepararlo para su uso en una capacitación

Ya que no podemos instalar programas, no pudimos usar el programa crackeado de nuestro administrador de sistemas 😀 de modo que mi supervisor me pidió “intentarle con una de tus herramientas” -obviamente, cuando menos OpenSource, o de preferencia software libre-. ¡Y es cuando el magnífico trabajo de los empaquetadores de portableapps.com viene al rescate!

Y sí, pudimos grabar el vídeo, pero, tal vez por error mío con algo de los códecs*, el vídeo no se pudo reproducir, y tampoco transcodificar a vídeo Flash (ahí, tal vez un error del empaquetado de la aplicación portátil). Otro problema es que el archivo completo abarcaba ¡más de 2.5 GB, para sólo 28 minutos!

De modo que entramos en materia de este post, como FFMPEG me salvó de buscar que aplicación crackeada o shareware podría:

  1. Recortar y escalar el vídeo original
  2. Eliminar la parte inicial y final en que se arranca la aplicación de captura y se detiene la grabadora de pantalla (fallas de origen creo que le dicen los técnicos).
  3. No introducir molestas marcas de agua en el vídeo que interfiriesen con la captura
  4. Dejarlo en un formato que hasta el Reproductor de Windows Media pueda entender, sin instalar plugins
  5. Acelerar la velocidad de reproducción desde el vídeo transcodificado, para no tener que ajustarlo manualmente al abrir el vídeo en diferentes estaciones

Paso a paso, pues.

Lo primero, obviamente es conseguir el binario de FFMPEG para Windows, en Zeranoe FFMPEG. Al venir comprimido en formato 7z (mejor que WinZip o cualquier otro), necesitarás un programa que lo reconozca, en particular te recomiendo: la versión portable de 7zip.

Una vez que decidas en que carpeta descomprimir los binarios (la carpeta bin del paquete), te encontrarás cuando menos con ffplay (reproductor) y ffmpeg (transcodificador), en mi caso probé con ffplay si por lo menos la captura realizada había quedado reconocible.

Paso 1. Realizar una prueba con unos pocos segundos, de cambio de formato.

Si buscaste por “ffmpeg howto”, tal vez llegaste a esta página (en inglés), muy buena pero algo desactualizada (sobre todo en la parte del cropping y el escalado). En la cual me basé para probar esto:

ffmpeg -i EJEMPLO.avi -ss 10 -t 30 -b 600k -an -vcodec mpeg4 -f avi prueba1.avi

Explico las opciones:

-i EJEMPLO.avi
– input: video de entrada, EJEMPLO.avi
-ss
– start second, segundo de inicio, 10
-t
– duración en segundos, 30
-b
– tasa de bits del video por segundo, 600k<- admite sufijos
-an
– audio no, puesto que después agregaremos sonido al vídeo original
-vcodec
– códec de video, mpeg4 <- hasta aquí todavía estaba copipegando del howto arriba referido
-f avi
– formato (mejor dicho contenedor) de salida, avi<- nativo de Windows
prueba1.avi
– el archivo de salida, no requiere prefijo de opción alguna

Y resultó, salvo que todavía no puede reproducirse en el Windows Media Player, además de que nos hace falta mejorar la calidad sin aumentar mucho el tamaño del archivo, recortar el tamaño y aumentar la velocidad de reproducción, que abordaremos a continuación.

Paso 2. Recortar y escalar el vídeo para ajustarlo a pantallas más pequeñas.

Desde aquí ya no pude basarme en las “howto pages”, pues la versión de ffmpeg utiliza una nueva biblioteca, libavfilter, en particular me interesaban sólo las de escalado y recorte.

Siguiendo con las pruebas, transcodificamos el vídeo recortado a 1024×820 (el vídeo original era de 1280×1024), agregando la opción de avfilter correspondiente:

ffmpeg -i EJEMPLO.avi -vf "crop=1024x820" -ss 10 -t 30 -b 600k -an -vcodec mpeg4 -f avi prueba2.avi

-vf "crop=1024:820" Permite aún más ajustes que las opciones anteriores crop{top, bottom, left, right}, pero para esta prueba fue suficiente, todavía no hemos escalado el vídeo.

Ahora vamos a escalarlo con las opciones de avfilter, ya que la opción nativa de -s WIDTHxHEIGHT, se conflictúa con el recorte;

ffmpeg -i EJEMPLO.avi -vf "crop=1200:960, scale=920:736" -ss 10 -t 30 -b 600k -an -vcodec mpeg4 -f avi prueba3.avi

-vf "crop=1200:960, scale=920:736" Cambié el tamaño después de ver en la prueba de recorte, que estaba dejando fuera demasiado de la pantalla, y el escalado lo ajusté para que no cambiase el aspecto del vídeo original. No olvides incluir las comillas en las opciones de avfilter.

Paso 3. Acelerar la velocidad de reproducción.

Al tratarse de un vídeo para capacitación, necesitamos que sea breve y el vídeo original requiere que dure máximo 8 minutos. Algunos tutoriales por ahí se complican mucho (tal vez por versiones anteriores de FFMPEG), requiriendo el uso de otras herramientas, pero no hace falta en absoluto, pues también la biblioteca avfilter incluye otra opción para cambiar el timestamp de cada cuadro (es decir, que si un frame aparecía en el segundo 15, por ejemplo, ahora se reproduzca en el segundo 5, haciendo así la reproducción más rápida).

ffmpeg -i EJEMPLO.avi -vf "crop=1200:960, scale=920:736, setpts=0.3*PTS" -r 8 -ss 10 -t 30 -b 600k -an -vcodec mpeg4 -f avi prueba4.avi

-vf "crop=1200:960, scale=920:736, setpts=0.3*PTS" setpts es lo que nos permite cambiar (set) el timestamp, en este caso lo reducimos, para disminuir el tiempo total de reproducción, si quisiéramos aumentar el tiempo (reproducir a velocidad lenta), lo multiplicas por un número mayor a 1 el PTS (timestamp de los cuadros originales).

-r 8 cambiamos con -r la tasa (rate) de cuadros por segundo, en este caso lo reduje a 8 cuadros por segundo, lo que me permitirá después subir la calidad sin aumentar demasiado el tamaño, al dejar de lado cuadros que no afectan la sensación del vídeo, de modo similar a como se comprime el audio de un CD a un MP3, reduciendo las muestras por segundo.

Paso 4. Utilizar un códec que el reproductor de Windows Media entienda sin plugins.

¿Recuerdan que dije que no se reproducía el vídeo en el Media Player? Pues encontré en la FAQ de FFMPEG el códec adecuado para Windows: -vcodec msmpeg4v2, y corregí la opción del bitrate, para recuperar lo más posible de la calidad del vídeo original: -b:v 2000k

Para finalizar (en siguiente post mezclaremos con sonido), les dejo la línea final que utilicé:

ffmpeg -i V:\EJEMPLO.avi -vf "crop=1200:960, setpts=0.3*PTS, scale=920:736" -ss 4 -vcodec msmpeg4v2 -b:v 2000k -r 8 -an -f avi v:\VideoCapacitacion.avi

Notas

En concreto sobre los códecs soportados nativamente por el reproductor de Windows Media, ya que es importante acceder desde cualquier PC de la empresa al vídeo. OJO: Si tienes preguntas sobre algún códec en específico, deberías leer de nuevo el título de este post.

Castillos en el aire… ¿imperios en la nube?

“Si vas a creer todo lo que leas, entonces no leas”
Proverbio japonés

La ingenuidad nunca es buena consejera, ¿cuántos casos conoces de parejas rotas por que no pudieron resistir la etapa del enamoramiento? Aunque a ninguna edad estamos a salvo de la inexperiencia, se presume que las personas en la flor de la edad, son más susceptibles de tales decepciones.

En cierto modo, puede decirse que aún estamos en pañales en el tránsito hacia la sociedad de la información, donde supuestamente cada ciudadano tendría acceso a la cultura y el conocimiento, facilitando una sociedad más abierta y democrática, e individuos más libres. Es decir, libres no sólo de comprar lo que el mercado ofrece, si son capaces de vender su fuerza de trabajo, sino también y sobre todo, vivir libres de temor de sufrir arbitrariedades a manos de dirigentes corruptos y falaces.

Si bien hoy en día internet es accesible a unas mil millones de personas, es preciso que desterremos la ilusión de que todos gozamos de los mismos derechos y prerrogativas en esta nueva realidad.

Ilusiones, castillos en el aire, ignorancia ¿voluntaria?.

“Sólo la verdad los hará libres” dijo hace ya 20 siglos nuestro señor Jesucristo (para quienes somos creyentes). Pero como él mismo denunció: muchos le tenemos cerca de los labios y lejos del corazón, y no sólo preservamos como tesoros preciadísimos, mentiras como las que desfiguran la Navidad para conveniencia de los fabricantes de juguetes, que bombardean por televisión a los niños a toda hora, al más puro estilo de una guerra de cuarta generación para reclutarlos en los ejércitos de depredadores de la tierra. También nos encanta como adultos “hacernos ilusiones” de que gozamos de un estatus social a través de la posesión de ciertos símbolos.

El “mundo maravilloso” ¿de 1984?

La relativa facilidad de acceso a ciertos servicios en internet, por ejemplo el correo electrónico, redes sociales, microblog, etc. ha creado la ilusión de que “vivimos en un mundo maravilloso” donde aparentemente cualquiera tiene libertad de decir lo que piensa, de comunicarse con amigos, familia y colaboradores y aprender incluso de fuentes siempre crecientes de conocimiento y cultura.

En principio sí, los estándares abiertos en comunicaciones, y el desarrollo del software libre, han hecho posible la existencia misma de empresas como Google, o incluso la mayor operación de espionaje en la historia de la humanidad: Facebook. También, claro, miríadas de iniciativas ciudadanas de acceso a la informacion y al conocimiento como derechos humanos, que nos permiten empoderarnos hasta cierto punto y efectivamente no sólo quejarnos, sino actuar en consecuencia de nuestros ideales.

Y hasta a veces pareciera que las corporaciones con rostro humano, nos hacen más fácil la vida a todos, y que podemos confiarles hasta nuestra vida privada. Pero la realidad es bien distinta, digámoslo en pocas palabras.

En internet, los usuarios no tienen derechos

Como ha demostrado el caso de WikiLeaks. Lo que hacemos en la red, lo hacemos mientras nos lo permiten.
Richard Stallman en The Guardian

La situación de quienes intentan mantener aún una simple página web o blog, nos dice Stallman: “Es como si todos viviéramos en habitaciones alquiladas y los dueños pudieran desahuciarnos en cualquier momento.” Las compañías a las que adquieres el dominio de tu página (y casi siempre el hospedaje también), pueden recibir en cualquier momento presiones y sin mediar proceso alguno, te quitan tu página sin ofrecerte respaldos al menos. Siguiendo la analogía de Stallman, es como si te impidiesen además recuperar tus muebles y todas tus pertenencias.

Pero es aún peor: las corporaciones como Amazon se dan el lujo de borrar libros (que ya les pagaste) por cualquier razón que les venga en gana. Irónicamente el primer caso de un libro borrado por Amazon fue 1984, de George Orwell. Apenas mencionemos que con la restricción de derechos digitales (DRM) no puedes regalar, ni prestar, ni revender un libro electrónico que ya hayas pagado.

En la realidad de internet, tampoco eres libre de recibir donaciones (por poca que sea la monta) anónimamente, ni hacer donaciones anónimas tampoco. El Ministerio de la Verdad sí existe y es un monstruo de muchas cabezas que incluyen a Google, Zuckerberg y fans, Amazon; Mastercard, Visa y Bank of America; y por supuesto el criminal Estado que se retrata a sí mismo en los cables filtrados por Wikileaks.

La lucha sigue

En fin, que la ingenuidad seguirá haciendo presa de gente como los usuarios de Del.icio.us, la mayoría migrando a otros servicios, en lugar de colaborar en crear alternativas propias, que les permitan seguir conectados y compartir con quienes quieran, algo como lo que ha hecho posible Status.Net. Y lo mismo tendrán que aprender los fans de Jolicloud y Google Chrome OS; bueno, lamentablemente no será así: la cuarta guerra mundial nos bombardea constantemente para mantener apagada nuestra capacidad crítica; y de ahí muchos seguirán con sus ilusiones de que vivimos en un mundo maravilloso, pese a todos los indicios en contra.

Y pese a ello, seguiremos escribiendo, abriendo secretos, pensando juntos, cambiando nuestro conocimiento mediatizado por las corporaciones, por conocimiento derivado del diálogo entre iguales. Seguiremos buscando la Verdad, la Libertad.

Es preciso cambiar el mundo,

#CanonMX, el problema es más que la cuota que vamos a pagar

México, 4 de junioa sólo 6 meses, de hacerse pública la intención de un grupo autodenomidado "Coalición por el Acceso Legal a la Cultura, A.C." (CALC) de imponer su propia versión del canon digital, que tan cuestionado ha sido en España, hasta el punto de ser declarado ilegal por su aplicación indiscriminada.

En sus propias palabras:

Los proyectos de esta Coalición están enfocados en reformar la Ley Federal del Derecho de Autor para la aplicación de la Licencia por Copia Privada. Nota de Prensa.

El 27 de abril el Diputado plurinominal Armando Baez, representante de una de las organizaciones que integran la CALC, presentó una iniciativa de ley que es comentada (con toda clase de reacciones, entre la discusión con argumentos y la ira pendenciera) sobre todo en twitter bajo las etiquetas #3strikes y #canonmx. Irónicamente, su propuesta es simplemente una copia del canon español, como podemos constatar si las comparamos, especialmente en los porcentajes en que se impone el cobro del canon.

Primero, tratar a todos como presuntos delincuentes.

En resumidas cuentas, quieren modificar el artículo 148 de la ley federal de derecho de autor, que actualmente permite gratuitamente la copia personal y sin fines de lucro de obras ya publicadas, para imponer un cobro de regalías a todos los consumidores de equipos y materiales de reproducción. Cómo decíamos, esta suerte de cobro indiscriminado no toma en cuenta si, digamos, yo compro CDs para regalar digamos, copias de la última versión de mi distribución de GNU/Linux favorita, o música que los autores comparten gratuitamente en sitios como jamendo.com. O si es para respaldar la información de mi computadora personal o de mi trabajo, menos parece importarles si la impresora que estoy comprando es para los trabajos de la escuela de mis hijos. Ni casos como la sociedad de padres que apenas accedió a comprar esa quemadora de CDs o un disco duro de mayor capacidad para el laboratorio de cómputo que a duras penas se sostiene.

No es coincidencia su parecido con el RENAUT, ese engendro fascista que llegaría a exigir huellas digitales de todos los propietarios de un teléfono móvil, cuando antes te obligaban a ello sólo con un auto de formal prisión. Es decir, que ponía al mismo nivel de presuntos delincuentes, a todos los que tuviesen un aparato porque podrían cometer ilícitos. Y todavía no saben que hacer con el descrédito y cuando (si lo llegan a hacer) entrarán en la segunda etapa, o si creen que podrán obligar a todos los que registraron sus datos, a darles ahora sus huellas dactilares también, ahora que la base de datos podría estar a la venta en internet.

Imprecisiones y manipulación.

El propio director de la Amprofon reconocía en un foro en 2008 que las descargas personales no es lo que más les afecta, sino la "piratería física", esa que todos sabemos donde se hace y se vende, pero que ninguna autoridad enfrenta. No, dicen que no pretenden afectar a los usuarios, pero no lo pueden garantizar. Vamos, que a éstas alturas ellos mismos reconocen que los fabricantes no han querido reunirse a dialogar, pero si aprueban la ley suponen que tendrán que negociar. Dicen que irán pues tras los peces gordos, pero es puro bluff, no van contra los (esos sí) piratas de Tepito a aplicar la ley que ya existe, y que no tiene imprecisiones.

Me gustó el resumen que hacen en el blog de "Ser Beth", y que con algunos cambios les comparto aquí:

La industria del entretenimiento quiere una tajada del negocio de los auténticos piratas, la única forma de lograrlo es imponiendo un pago de regalías que la ley de derecho de autor actual no les faculta a exigir, y así también ganar dinero por las copias privadas legítimas.

Pero además de sacarnos dinero a los que ni nos interesa su música, también quieren supervisar todo lo que hacemos en internet.

Sí, a mí no me interesa Wisin y Yandel, ni Shakira desde que se pintó de güera, Dr. House lo vi en la tele y no es como para verlo a cada rato. Ni las producciones de Chespirito ni de Armando Manzanero (que hasta tiene el dudoso honor de tener una ley bautizada con su nombre). La mayor parte de mi repertorio musical es de sitios como Jamendo.com, otros con licencias Creative Commons, y la música que heredé de mis padres en discos LP y que ya digitalicé para mi uso personal (¿o soy pirata por permitir que mi familia la oiga y dejar que se difunda el sonido cuando reproduzco las canciones?). Pero volviendo al punto, no se trata sólo de sacarnos dinero.

Lo más peligroso en la propuesta del Dip. Báez es la exigencia a los proveedores de servicios de internet, de supervisar todo lo que hacemos con el supuesto fin de sólo detectar cuando alguien esté bajando música por redes Peer-to-peer. Esto fue discutido ampliamente en el foro convocado por el propio diputado, y recomiendo ésta magnífica relatoría y análisis de la propuesta en conjunto.

No señor Armando Báez, se lo comunicamos brevemente pero fuerte y claro: Usted y los 37 membretes de su Coalición no tienen ningún derecho de exigir que les permitamos supervisar cada pieza de información que viaja entre nuestras computadoras. Tenemos otros intereses aparte de bajar música ¿saben? Su espectáculo NO es cultura, al menos no de la que enriquece el espíritu.

Si nosotros tuviésemos el mismo derecho de pasar sobre su privacidad estaríamos en condición de iguales realmente. Sabríamos de dónde viene su dinero, cuánto reciben realmente los creadores que ustedes alegan representar y de cuánto es la tajada que se llevan los simples negociantes. Y sobre todo, quien está detrás realmente de esta iniciativa sacada del libro 1984. No tienen la confianza de la ciudadanía, ahí están los millones que no nos registramos en el RENAUT, no les vamos a permitir tener sus policías viendo todo lo que hacemos en la privacidad de nuestros hogares a la que tenemos derecho inalienable.

Adelante, actúen como se les dé la gana y sin el menor respeto por la indignación que traemos ya acumulada.

Tendrán el poder político y podrán cambiar las leyes a su antojo, o incumplirlas cuando se les dé la gana, mientras simulan escucharnos y ser tan amables que responden a nuestras dudas. Pero eso no es derecho, es tiranía, y cuando la única alternativa que le dejan al pueblo es la desobediencia, nada bueno puede haber en el corto plazo. Después el señor Gómez Mont (o un secretario de Gobernación priísta tal vez) podrá alegar que los medios son los que dividen al gobierno de la ciudadanía y por eso fracasan, pero es la imposición del interés de unos pocos a los de la mayoría, los que en realidad crean la lucha.

Yo no sé hasta donde estén dispuestos a llegar con tal de defender su mezquino interés y falta de visión, pero créanme, ni la victoria de la selección mexicana en el mundial de Sudáfrica les garantizaría algo más que un albazo legislativo y disfrutar de su juguete nuevo un rato: empezarán a cortar conexiones apenas al segundo strike, y a espiar a los millones que se les antoje y encarecer los precios de montones de productos y amasar jugosas ganancias. Pero eso empujará a otros millones más de ciudadanos al descontento, a la búsqueda de alternativas a su modelo.

A la larga, será peor para sus obsoletos paradigmas, y mejor para forjar una nueva conciencia en el seno de la nación, que librándose convenientemente de sus espectáculos, acuda a la creación popular autónoma e independiente.

Entiéndanlo: México, no es España, somos un pueblo bien aguantador y sufrido, pero cuando el coraje se acumula, no hay cauce que contenga tal caudal. Ya deben la muerte de los inocentes por su negligencia criminal en el mismo afán de hacer negocios al amparo del poder, juéguenle ahora al Big Brother si quieren.

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Por que no vamos a firmar el Manifiesto por el Dominio Público

Traducción libérrima del artículo de Richard M. Stallman.

El Manifiesto del Dominio Público en esencia está en lo correcto en tanto objeta algunas de las injustas extensiones del poder del copyright, así pues desearía apoyarlo. Sin embargo, se queda muy corto respecto a lo que es necesario.

Hay algunos defectos a nivel de hipótesis implícitas. El manifiesto frecuentemente usa términos de propaganda de la industria del copyright como “protección del derecho de copia”. Estos términos fueron escogidos para conducir a la gente a simpatizar con la industria del copyright y sus demandas de poder.

El manifiesto y sus firmantes usan el término “propiedad intelectual”, que [mezcla y] confunde el tema del copyright agrupándolo junto a una docena de otras leyes que no tienen nada significativo en común. (Lea “espejismo seductor” para más explicación acerca de esto.) Irónicamente, utiliza el término en primer lugar en un enunciado que señala que este manifiesto está interesado sólo en las leyes de copyright, no con aquellas otras leyes. Eso tiene una buena razón: las otras leyes no son relevantes a copiar y usar obras publicadas. Si estamos buscando instruir al público a distinguir entre estas leyes, deberíamos evitar dar un [mal] ejemplo con agregados espurios.
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