GNU: 27 años de derecho al conocimiento

Texto original propuesto para la introducción al curso “Instalar no es suficiente” (introducción práctica a GNU/Linux) en Edusol 2010 “Bienes Comunes”

En el tiempo que nos toca vivir, ya no podemos conformarnos con los conocimientos que hemos adquirido en las aulas o en la vida, el mundo avanza mucho más rápido de lo que es posible seguir los cambios y una fuerza importante de este cambio acelerado (que afecta todas las áreas de la vida y aún zonas alejadísimas de las ciudades), son las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

A finales de la década de 1970 se empezó a imponer en la industria del software una tendencia de ocultar el código de los programas con que las computadoras funcionan, a los usuarios y a posibles competidores. Algunas corporaciones han privado a la gente del derecho al conocimiento1 de como funcionan las tecnologías sobre las cuales podemos comunicarnos y compartir conocimientos, opiniones y cultura en general. Así ha sido la sombra que el software privativo ha extendido sobre la educación, la cultura y el conocimiento, pero sólo en las tecnologías que pudieron controlar, porque pese al modelo de negocios basado en imponer la ignorancia a los usuarios, las tecnologías sobre las que se ha construido Internet y las telecomunicaciones en general, siempre han sido protocolos abiertos y estudiados por decenas de miles de científicos e ingenieros en todo el mundo.

No podía ser de otra manera, ya que de haberse logrado imponer un sólo fabricante (o un grupo de estos) al conjunto de la actividad humana de comunicar e investigar2, hoy seríamos incapaces de transmitir noticias a la velocidad de la luz a otras partes, o enlazar investigadores a miles de kilómetros de distancia y hasta auxiliar en salvar vidas en eventos como el devastador terremoto en Haití3.

Sin embargo durante muchos años la inmensa mayoría de los usuarios que no poseemos avanzados conocimientos técnicos, nos vimos sometidos a usar la “caja negra” de la que no podíamos entender nada, ni elegir como debería funcionar en lo más mínimo, siempre a las disposiciones de un puñado de transnacionales. Pero hace 27 años, un hacker del MIT llamado Richard Stallman publicó el Manifiesto GNU4 en que confrontó a los productores de ignorancia, que amenzaban los derechos de la sociedad civil y llamó a otros a unirse a su esfuerzo con estas palabras:

Por qué debo escribir GNU

Considero que la regla de oro me obliga a que si me gusta un programa lo deba compartir con otra gente a quien le guste. Los vendedores de software quieren dividir a los usuarios y conquistarlos, haciendo que cada usuario acuerde no compartir su software con otros. Yo rehuso a romper mi solidaridad con otros usuarios de esta manera. (extracto)

Así iniciaría una rebelión en el ámbito de los productores del conocimiento informático, en primer lugar (o mejor dicho se retomaría el avance de la investigación abierta que estaba contra la pared), pero que llegaría a abarcar todas las áreas de la cultura, y que se sigue extendiendo imparablemente gracias a las comunidades que nos hemos unido para terminar con el paradigma de que la mayoría debemos ser tan sólo consumidores tontos y que debemos permitir a unos pocos que diseñen lo que podemos conocer y lo que no.

Ahora, estás a punto de iniciar un camino de descubrimiento que sólo tú decides hasta donde te llevará. No necesitas convertirte en programador para compartir el conocimiento con tus vecinos, tus amigos, compañeros de trabajo o familia. Pero si quieres, podrás intentarlo acercándote a las comunidades de gente que está dispuesta a compartir ese conocimiento. Puedes contribuir de muchas otras formas, enseñando a otros a usar las herramientas que tú mismo estás a punto de apropiarte, mejorando estos textos y ayudas si no te parecen suficientes o con el tiempo se quedan obsoletas. Podrás copiar cuantas veces quieras este material y los programas que vamos a compartir, porque los autores de estos textos y los diseñadores de esos programas, te confieren explícitamente esos derechos, mientras tú, en reciprocidad, no retires esos mismos derechos a la gente a quien tú retransmitas este conocimiento.

Un momento de reflexión

¿Puedes percibir lo que estamos compartiendo contigo? Deténte a pensar unos minutos y luego cuéntanos ¿hasta que punto estarías dispuesto a compartir con otros, algo que has recibido en forma totalmente altruista, y que no se te va a acabar por pasarlo a cuanta gente quieras? ¿En cuánto valoras la solidaridad y sobre todo, tu libertad?

  1. 1. La declaración Universal de los derechos humanos, en su artículo número 19, comúnmente conocido como Libertad de expresión, añade: este derecho incluye […]el de investigar y recibir informaciones[…] y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.Fuente
  2. 2. De nueva cuenta, te remitimos a interpretar a profundidad el Art.19 ¿estás de acuerdo en que es el único que admite el derecho al conocimiento?
  3. 3. BBC Mundo: Ciencia y Tecnología – La tecnología al alcance de Haití
  4. 4. Manifiesto GNU

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